Se dialoga y se discute sobre Políticas Culturales en México

El día 10 de noviembre del 2017 se llevó a cabo el 1er. Foro sobre políticas culturales en el Museo Franz Mayer, en la Ciudad de México. Tal evento fue organizado y coordinado por el Observatorio de Arte y Cultura (OAC).

 

Este espacio buscó visibilizar y crear propuestas con respecto a las necesidades sociales del país en términos de cultura.  La temática general del foro giró en torno a la reflexión y puntos de encuentro entre los proyectos, propuestas de investigación y acción en materia de política cultural en México. Bajo la estructura de cuatro mesas organizadas de forma modular, se presentaron las propuestas y acciones para el abordaje de cuestiones en ámbitos museísticos, sociales y ciudadanos.

En la primera mesa se contó con la participación de Francisco Antonio Escorza Espinoza quien presentó una propuesta metodológica del trabajo educativo en los museos como espacios generadores de nuevos públicos y diálogos, bajo el título La mediación de arte como mediación social y de conocimiento. Después, Viridiana Romero colocó a discusión cuestiones en torno a la necesidad de la creación de una identidad patrimonial con base en la materialidad histórica que construye ciudadanos conscientes de su pasado, ello bajo el estudio de caso del Museo Regional Comunitario de Cuitláhuac; con el título Las políticas culturales y su importancia en la creación del Museo Regional Comunitario de Cuitláhuac. Por último, Ingrid Guadalupe Hernández, con su presentación: Inclusión y discapacidad en museos, el aporte de la Ley General de Cultura y Derechos Culturales, reflexionó acerca del modelo de inclusión para personas con discapacidad en museos y recintos culturales. Para ello, partió de algunas leyes y reglamentos mexicanos, así como del Plan Nacional de Desarrollo para enunciar la creciente necesidad de claridad en ellos, con el fin de que se puedan poner en práctica modelos y acciones claras y tangibles al respecto.

Estas tres propuestas no sólo se establecieron entorno al museo como un espacio de cambio, sino que enlazaron la legislación mexicana actual, de modo que las reflexiones al respecto partieron de puntos concretos de análisis para su aplicación en programas y modelos de práctica en instituciones culturales. Con respecto a las tres presentaciones, se rescatan los siguientes conceptos clave en torno a la discusión:

  • La necesidad de cambio con respecto al entendimiento de los espacios culturales como generadores de una transformación en los públicos que los visitan.
  • La urgente necesidad de reflexión acerca de las dinámicas de cultura en general bajo conceptos y prácticas comunes y contextualizadas.
  • El menester de asumir una postura en torno a conceptos ambiguos en la legislación mexicana, lo cual implica el conocimiento, el diálogo y la puesta en común de los puntos de inflexión tanto de la teoría como de la práctica de las acciones culturales.

 

En la segunda mesa, se contó con la participación de Delia Sánchez quien presentó avances de investigación con respecto a las Acciones para el fomento a la lectura en México, a través del planteamiento contextualizado de las necesidades socioculturales de determinados protagonistas, así como de la centralización de apoyos económicos con respecto a la legislación para dar visibilidad y protagonismo a estas prácticas. Por otro lado, Brenda Isabel Rodríguez compartió parte del trabajo del proyecto Use the city en algunas ciudades mexicanas, bajo su presentación titulada Políticas públicas como marco estratégico para el desarrollo cultural, económico y social, en la cual vinculó las políticas culturales como parte del desarrollo social a través del turismo que se genera por medio de un sentido de identidad ciudadano en torno al territorio y sus elementos de materialidad histórica.

 

También, Verónica Alanís Moreno presentó una síntesis del trabajo en el Espectáculo Jarocho con respecto al patrimonio veracruzano y su incidencia en las políticas universitarias, bajo el título Las políticas culturales en la Universidad Veracruzana de 1998 a 2017: El caso del Espectáculo Jarocho como modelo de gestión cultural. Por último, Grecia Hernández Mora reflexionó a partir de tres problemas principales en materia de cultura en México; el primero, la separación de la cultura y la educación; en segundo término, la ausencia de diagnóstico a cerca de la cultura; y por último, la falta de agentes especializados que regulen las prácticas culturales en nuestro país. Ello, bajo la presentación titulada: La política en cuestiones de educación.

 

Estas cuatro presentaciones pusieron sobre la mesa cuestiones en torno a la educación como práctica cultural necesaria en las acciones políticas en México; así como, la organización y el buen tratamiento de éstas mismas que parte del cruce e intervención de instituciones públicas y privadas, así como de diferentes dimensiones de acción como: académicas, museísticas y gubernamentales, por poner algunos ejemplos. De modo que se busque la descentralización de las políticas culturales en México para tomar partido de prácticas que democraticen la cultura; se toman los siguientes puntos clave de interés:

  • Considerar la cultura como un factor de cambio, bajo el entendido de que esta misma contiene, por su naturaleza epistemológica, diversas dimensiones y puntos de acción.
  • Darse cuenta de las discrepancias que la misma legislación mexicana presenta en sus documentos como la exposición de conceptos ambiguos que no permiten que exista una lengua franca en cuanto a las propuestas que se generan desde diferentes espacios y dimensiones de acción.
  • Reflexionar y pensar en soluciones tangibles para ejercer mayor acción e incidencia social. Se debe pensar en soluciones coherentes y coincidentes con las necesidades detectadas de manera legislativa, así como en términos políticos y sociales.

En la tercera mesa, Andrés Alfonso Magaña Barbosa presentó parte del trabajo del proyecto Ecos de Serranía, en el cual reflexionó en torno a la pérdida y a la recuperación del patrimonio urbano por medio de fenómenos visuales, bajo el título: “Ecos de Serranía” Una herramienta para abordar la pérdida del patrimonio urbano en el sureste de Jalisco. Después, Eunice Muruet Luna compartió parte del trabajo en el proyecto Tequio de saberes, en el cual se reflexiona en torno a las formas que toma la ciudadanía como una contra voz sobre las maneras en que están planteadas las políticas públicas, el diálogo interinstitucional y la animación sociocultural en función de la cultura como derecho y como bien de consumo. Por último, Edgar Filiberto Vásquez Gómez compartió los procesos de producción, circulación y consumo de La blusa de Tlahuiltoltepec, con el fin de exteriorizar los procesos de creación artesanal y registro con las instancias legislativas mexicanas en torno a la defensa del trabajo artístico y artesanal de los pueblos originarios y de las ideas propias del patrimonio mexicano.

En esta mesa de discusión se reflexionó en función de la identidad y el patrimonio en cuanto al consumo cultural de sus manifestaciones visuales, artísticas y artesanales como artefactos que permiten la emulación de la cultura misma con la legislación y las políticas culturales dentro de la sociedad mexicana en diferentes contextos. Con respecto a lo anterior, se retoman los siguiente conceptos clave:

  • Considerar que la identidad y el patrimonio son conceptos indisociables y su promoción favorece la asimilación de la cultura bajo una conciencia ciudadana.
  • Es necesario que exista diálogo interinstitucional para que se lleven a cabo acciones pertinentes en materia de cultura y educación.
  • El consumo cultural es parte de la vida cotidiana y la orientación que se le da a éste depende de los objetivos específicos que deben partir de una política y legislación clara.

La última mesa se realizó a manera de diálogo con la intención de abrir un espacio al debate, en ella, la presentación fue una síntesis de la proyección del Observatorio de Políticas Culturales de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, así como del trabajo del Observatorio de Arte y Cultura, en los que presidieron Elena Román y Azucena Meza, respectivamente. En dicho diálogo se habló de la necesidad de creación de espacios propios para observar y analizar las prácticas políticas en materia cultural, así como de los retos epistemológicos y prácticos a los que se han enfrentado estos espacios para establecer rutas de comunicación accesibles, generar puentes interinstitucionales como lazos de trabajo y articular de proyectos futuros.

Asimismo, se despertó el interés en torno a cómo generar espacios propios para dialogar y exponer las inquietudes que aparecen en este medio al trabajar en él, así como para exigir coherencia en la toma de decisiones en materia cultural por parte de las autoridades y para demandar y ejercer los derechos culturales de los ciudadanos. Se trata de generar y despertar interés por espacios de intercambio como los observatorios y otras iniciativas que busquen acercar a los interesados en la cultura y el arte hacia un mejor entendimiento de estos ámbitos tanto en la legislación mexicana, como en las prácticas institucionales e independientes.

Con más de ciento veinte personas como público, a las ocho de la noche se dio por terminado el 1er. Foro sobre políticas culturales en el Museo Franz Mayer, en la Ciudad de México. Es claro que este Foro funcionó como espacio para el diálogo y el debate ya que se contó con la participación constante del público quienes remarcaban la falta de este tipo de actividades en México. El Observatorio de Arte y Cultura (OAC), dio por terminadas sus actividades recordando a los participantes su labor como grupo, así como la posibilidad de participar activamente a partir de la convocatoria que se presentará a partir del mes de febrero del 2018.

El grupo de trabajo agradeció la confianza de quienes han apoyado el proyecto durante este año:

 

1 FORO SOBRE POLÍTICAS CULTURALES

 

 

1 FORO SOBRE POLÍTICAS CULTURALES 1/3

1 FORO SOBRE POLÍTICAS CULTURALES 2/3

1 FORO SOBRE POLÍTICAS CULTURALES 3/3

 

OAC